Porqué nada será perfecto, sólo deberás ser tú

Jamás me había imaginado como sería la habitación de mis hijos, al menos nunca hasta que lo mencionó mi mujer, fue entonces cuando pasé por la fase de negación (“no es necesario, es una tontería”), la fase de involucración (“voy a hacerlo todo yo, voy a hacer la cuna a mano, voy…”) y la fase de simplificación (“¿400 euros por una pared?, “o pintamos o ¿empapelamos?”) hasta llegar al punto medio de consenso entre “lo ideal” y “lo que podemos hacer”.

voyaserpadre habitación

Así que compré, pinté,repinté y coloqué un vinilo lo suficientemente unisex y divertido con el que esperamos sentirnos cómodos los siguientes tres o cuatro años.

En el proceso de pintura y colocación del vinilo caí en la cuenta que por mucho amor, cariño y paciencia con la que me dedicara a mis tareas, jamás quedaría perfecto, jamás sería suficiente, pero difícilmente podría hacerlo mejor la primera vez. Intenté tomarlo como una pequeña lección de vida e intentar aceptar que por mucho que uno lo intente, nada, ni su cuarto ni tu, puede ser perfecto.

Me asusta ser padre, me asusta su dependencia, me asusta no cuidarlos bien, me asusta no criarlos bien, me asusta impregnarlos de mis miedos y manías, me asusta no tener tiempo para mí y mi mujer… y sin embargo estoy deseando que estén aquí … veremos si pienso igual en unos meses.

Aún no han nacido y ya hacen que me sienta abrumado por la responsabilidad que van a suponer. Pero hay que aceptar cuando antes mejor que es imposible ser el padre perfecto, incluso en tu cabeza, ¿cómo puedes saber si un bebé es caprichoso o simplemente necesita tu atención? ¿cómo puedes saber si no come más porque está saciado o porque prefiere juguetear con ese pedazo de cartón? ¿cómo puedes ser comprensivo después de maldormir cuatro horas,ocho horas laborales, dos de atasco y otra de tareas domésticas? No puedes. Sólo puedes llenarte de paciencia, actuar con amor y esperar los resultados.

habitación infantil voyaserpadre

un abrazo,

Mariano.