Susto… o muerte. El miedo a perderl@(s).

Viernes, 9:45, horario laboral, suena el teléfono:

– Cariño, no te asustes -nudo en el estómago nivel 1- voy a coger un taxi para ir al Hospital -nudo en el estómago nivel 3-, pero no te preocupes, estoy bien.
-¿¡!Quéeee¿???!!! ¿Qué ha pasado?
– Es que he manchado con un poco de sangre –nudo en el estómago nivel 7- y no quiero parecer una loca que se asusta por todo, pero quiero quedarme tranquila. -nudo en el estómago nivel 3-

 

miedo_voyaserpadre

Después de una breve discusión , mi mujer me convence para que no salga del trabajo para acompañarla, lo que en el fondo me tranquiliza bastante porque sé -o quiero creer- que si realmente ella notase que es algo serio no permitiría que estuviese en el trabajo “tranquilamente” mientras ella pasa, otra vez,  por un mal trago en la sala de Ginecología del Hospital.

Al final, un “sustito”, un leve sangrado, posiblemente derivado de la última ecografía que le hicieron deprisa y corriendo en Seguridad Social (entiendo que hay buenos y malos profesionales en todas partes, pero si a cualquiera de los dos les añades presión, montañas de trabajo, les bajas el sueldo y encima tienen un mal día… prepárate para cualquier cosa). Los dos corazones latían con normalidad aunque no fueron capaces de medir a uno de los fetos todo lo demás estaba correcto…espero que sea normal lo de no poder visualizar correctamente a uno de los dos fetos… al fin y al cabo, nos había pasado en la primera ecografía y el corazón se podía oír con normalidad,además entiendo que tampoco quisieran “escarbar en profundidad” con la ecografía vaginal si recientemente había habido un sangrado…. ya veremos.

En fin, vuelta de los dos al trabajo ya que ni siquiera le recomendaron reposo -cosa que también hizo que el nivel del nudo en el estómago bajara a 1- así que después de dos horitas, vuelta a la normalidad…. con la mosca detrás de la oreja, pero bastante más tranquilos , sobretodo ella. Nosotros ya habíamos pasado por el mal trance de un aborto, así que el miedo que sientes cuando ya has pasado por uno es diferente; está el miedo al dolor de la pérdida de tu(s) hij@(s) , el miedo al dolor de la sensación de “vacío” que habrá en tu vida, el dolor a la hora de explicarle una y otra vez a la gente qué ha pasado, el dolor de escuchar sus ánimos, pero sobretodo y ante todo está el dolor de tu pareja.

Sin duda, vivir con ella el aborto es la sensación de impotencia más grande que creo que jamás haya podido sentir; ver cómo se desquebraja la ilusión en sus ojos, volver a la mirada al vacío, a huir las visitas a amigos con hijos, a llorar con los anuncios infantiles, al constante martilleo en el corazón de aquello que deseas y no puede ser. Es muy, muy feo, nadie podrá deciros cómo sobrellevarlo , sólo puedo decir cómo lo hice yo (ni siquiera puedo garantizar que me funcionase) :

  • arrimar el hombro; la pareja es cosa de dos y si no das todo al 110% en esta situación, plantéate cuándo crees que deberías hacerlo.
  • no dejarte llevar por tu propia frustración; sea cual sea el grado de tu dolor, no es comparable, ni de lejos, al que siente ella. Paciencia, fe y mucho amor.
  • animarla en los resquicios de luz; habrá momentos buenos y momentos, malos, esto es una maratón, y a menos que os volváis a quedar embarazados pronto, no conseguiréis superarlo en una semana ni en dos, así que aprovechar esos días en que os sintáis con fuerza para alejaros del día a día y dejar que se os ventilen los pensamientos. Masticar, y tragar, no hay más… paciencia, fe y mucho amor.
  • apartarla de los pensamientos negativos; has de ser el ancla que normalice la situación, has de evitar que caiga en una depresión de caballo y evitar que se refugie en el “no es el momento” o el “nunca lo conseguiremos”. Una vez más, paciencia, fe y mucho amor.
  • nunca, nunca perder la fe; todos conocemos casos de gente que pasa por situaciones parecidas y al final consiguen tener hijos ( y si no, ya nos tienes a nosotros 😉 ), pero aún así, recuerda que la vida es un regalo y afortunadamente puedes estar ahí sentado leyendo esta bitácora, mientras hay gente que ha sufrido o sufre por otras necesidades mucho más terrenales como un vaso de agua o un plato de comida. Perspectiva.. y fe en vosotros mismos, mientras no haya un problema médico insalvable, será posible, tarde o temprano, pero lo será.
  • dejar que el tiempo pase… pero no puedes hacer que el tiempo pase más rápido. Adivina mi consejo: paciencia, fe y mucho amor.

Algún día escribiré acerca de cómo llegamos al embarazo actual y porque la llegada de nuestros hij@s nos llena tanto, pero de momento seguiremos viviendo intensamente nuestro embarazo, día a día, sensación tras sensación… y eso que la que viaja la montaña rusa de hormonas es ella!

salud,

Mariano.

 

Las cosas van a cambiar mucho…

 

Lunes a primera hora, justo antes de iniciar la jornada laboral teníamos programada la segunda ecografía de control después de que quince días atrás nos confirmaran que, por fin, después de casi cuatro años, volvíamos a estar embarazados  (aunque los cambios en el organismo y la creación de la vida son cosa de la mujer, quiero creer que en siglo XXI el embarazo es cosa de dos) .

Después de la sesión de pesaje y las típicas preguntas de control (síntomas, incidencias y/o ruegos y preguntas) nos dirigimos a la hoy menos lejana sala de ecografías. La verdad que ninguno de los dos llegábamos con especial miedo a esta prueba, sobretodo porque mi mujer, Yolanda ( a la que desde aquí invito formalmente a formar parte de esta bitácora), se sentía tranquila y eso me transmitió pausa y coraje para lo que sea que fuese lo que tuviese que venir.Por mi corta experiencia en estos meses, la mitad de la pareja que no está embrazada es como un acomodador de cine, sólo puedes tratar que los demás estén cómodos, sentarte y esperar que los acontecimientos sigan por buen cauce hasta llegar a un final feliz.

La cuestión es que nos encontramos en una pequeña y apartada sala, puertas cerradas, una mujer semidesnuda con las piernas abiertas, un médico alto y atractivo , una enfermera y un mirón, suena a peli porno pero acaba como una buena peli de serie B donde el miedo y la risa se concatenan hasta que te dejan buen sabor de boca.

– “Vamos allá!” – suelto mientras me siento en una cómoda silla de cortesía,  dispuesto a esperar cortesmente a  que empiece la final ( para los que hemos pasado por una FIV, los momentos “ecografía vaginal” dejan de sorprenderte hasta convertirse en un tedioso momento de la verdad). Así que el doctor espera a que la enfermera le unte gel en el sofisticado falo gigante de plástico, una vez embadurnado ves como desaparece en el interior de tu mujer (…), acto seguido – tratando de borrar esa imagen de tu cabeza- fijas la mirada en el  monitor TFT dispuesto estratégicamente a escasos centímetros del techo para que los padres vean el interior uterino y puedan dejar su boca abierta al menor descuido… en ese momento,  la verdad es que uno mira la pantalla monocromo con toda la actitud del mundo y la esperanza de entender algo de lo que está viendo; …negro….negro….gris….rallas grises…muchas rallas grises…un vacío de rallas grises…de nuevo gris… otro vacío de rallas grises… (“¿otro vacío de rallas grises? que va, que no te enteras, anda, no digas nada y sigue intentando ver algo” quiero creer que algo así me dije a mi mismo) … el silencio estaba reinando en la sala … hasta que el doctor desliza :

– Aquí está uno….susto o muerte
– ¿cómo que “unooo”? (me salió de muuuy adentro, no puede contenerme)
– …y aquí está el otro” -se apresuró a acabar…

(…) y otra vez reinó momentáneamente hasta que la risa de Yolanda , entre histérica y sincera, se encargó de romper el hielo. De ahí otra vez a esperar a que mi mujer se vistiera mientras oíamos los comentarios del equipo sanitario (“podía pasar, es frecuente en las fecundaciones in vitro”, “así tenéis la faena hecha”, “para ellos es mejor” y blablabla…).

Esa noche ninguno de los dos pudimos contener el sueño; los cambios, la felicidad, el saber que te espera una tarea imponente por delante, el tema del dinero, del tiempo que ya no tendrás para ti, el tiempo que no tendrás para tu pareja, el tema del futuro a corto y medio plazo… pues sí, las cosas van a cambiar mucho por aquí.

 voyaserpadre mellizos