Van Damme bailando la Vaina Loca

Semana 10 y 4 días de embarazo, nuevo lunes y nueva ecografía de control.

Una semana más, llegamos tranquilos y alegres a nuestra cita con “nuestro” ginecólogo. Pasan los días y a medida que voy hablando con la gente que ya ha vivido embarazos (en primera o segunda persona) que estamos teniendo un muy buen embarazo -toco madera- ya que Yolanda tan sólo ha vomitado una vez en todo este tiempo y fue por ingesta masiva de comida, ha tenido cero pérdidas hasta la fecha y nada de náuseas,  erupciones ni olores extraños. Sí que es verdad que mi mujer lleva con cierta resignación el hecho de tener que ir al baño cada dos o tres horas o comer menos cantidad más veces para evitar molestos ardores, pero -para ser sinceros- esos pequeños síntomas hacen que, al menos yo, esté más tranquilo y pueda convencerme que todo sigue su curso.

Una vez asumido que seremos padres por partida doble, ahora queda preocuparse todo el embarazo por que las cosas sigan por buen curso. De hecho, ya estamos advertidos, esa ligera preocupación constante va a ir a más y no sólo eso, va durar…¡para siempre!  Cuando no sea por gestación, será por su salud,o por su educación, o si no, lo será por las notas o sus amistades… vamos, que mejor ir tomándose las cosas con cierta calma porque las cosas ya serán bastante divertidas por sí mismas como para aderezarlas con histerias innecesarias.

Obviaría el ritual del “pesaje,ruegos y preguntas” si no fuese porque , contra todo pronóstico,  ¡¿ mi mujer ha perdido peso?! He de entender que el hecho de comer mejor influye directamente sobre el tema porque la verdad que ha reducido su nivel de actividad física ( los mínimos desplazamientos a pie para coger el transporte público, algún paseo al perrete y poca cosa más la verdad) , en cualquier caso, no puedo negar que me alegro que -aunque sólo sea por el momento- de que el tema del peso esté bajo control … al fin y al cabo yo me casé con mi mujer, y espero “mantener viva la llama de la pasión” y eso conlleva, entre otras muchas cosas por supuesto, el mantener ambos un aspecto sexualmente apetecible (sé que puede parecer demasiado superficial el término “sexualmente apeticible”, pero acepto que es un tema muy subjetivo y no creo que por dar mi opinión personal falte el respeto a nadie, mis disculpas si alguien se siente ofendido).

Ahora sí, una vez más, sala de ecografía; mi mujer semidesnuda, apertura tipo compás, enfermera lubricando falo gigante, doctor que manipula falo gigante dentro de la vagina de mi mujer … (nunca podré acostumbrarme a esta parte)…. e imágenes en blanco y negro apareciendo por el monitor TFT.

El mejor momento del día fue verlos …moverse!!! supongo que a todos los primerizos nos pasa, pero ver como esos pequeños mini-yos se movían ha vuelto a hacer que aumentaran mis pulsaciones, uno de ellos se movia tanto y de tantas partes distintas que parecía que estaba bailando la Vaina Loca, el otro -que ya puede observar como se las gasta su herman@ – no se quedaba a la zaga y aleteaba las mini-piernas como una pequeña sirena ( o sireno).

Los fetos van creciendo y miden 36 mm (Van Damme) y 33 mm (Ariel), un tamaño normal según nos comenta el doctor. Ésta vez me permití el lujo de grabar el sonido de los pequeños corazones; Latidos 1 y Latidos 2 .  No se escucha mal, pero al salir de la consulta ya me estaba arrepintiendo de no haber grabado un vídeo… ¡tardaré quince días en tener otra ocasión de grabarlos!

La verdad es que cada momento es una experiencia nueva y no sé cuándo volveré a revisar “el material” que vaya recapitulando, pero creo que es mejor tener el recuerdo y usarlo poco que desear disfrutarlo una única vez y que no sea posible. Mientrastanto, sólo me queda recordar a Van Damme y sonreír como un idioto.